CRONICA DE EXPOSICIONES
PREMIO NACIONAL DE DIBUJO, EN LA DIPUTACIÓN PROVINCIAL
Durante diez días y hasta las nueve de la tarde de hoy viernes ha permanecido en la elegante Sala de Arte de la Diputación Provincial, una importante exposición colectiva en la que se han ofrecido veintiseis obras del centenar que se presentaron al popular y prestigiado certamen “Premio Nacional de Dibujo Antonio del Rincón”, convocado por la propia Diputación. Este plantel de veintiseis obras, entre las cuales figura como seleccionadas dos de Guadalajara y una de Azuqueca de Henares, es un evidencia del alto nivel artístico logrado por este premio, y la dificultad que hubo de vencer el jurado para otorgar el primer premio de 250.000 pesetas al dibujo denominado “La ventana”, original de Julián Gómez Aragonés, de Madrid y el segundo, dotado con 150.000 pesetas, a la obra “Raíz generacional”, de Daniel Gil Martin.
Analizando con detenimiento cada una de las obras expuestas llegamos a la conclusión de la justeza de los premios otorgados, aunque cinco o seis más de las obras seleccionadas igualmente podrían haber optado a los preciados galardones. Estilos y técnicas variadas, temas audaces junto a raíces clásicas, composiciones vanguardistas junto a desnudos y figuras de siempre. Todo un bagaje de excelentes dibujos, de obras algunas de ellas de magistral interpretación donde los espacios, los volúmenes y la composición conforman una dimensión artística de superior calidad.
Una exposición digna, extraordinaria y que prestigia un valioso Premio Nacional, convocado por la Diputación de Guadalajara, que se ha expuesto a la atención del público y de amantes del arte pictórico en una excelente Sala de Arte.
Publicado en el Diario ABC
9 de febrero de 1990
Domingo CARDERO PRIETO
EL CASTILLO COMO REFERENCIA
Desde hace doce años, Julián Gómez, un pintor manchego residente en Madrid, veranea cada mes de agosto en La Barrosa. En sus días de descanso, todas las mañanas baja con la bicicleta y sus herramientas de trabajo para refleja en una pequeña tablilla las estampas más significativas de Chiclana. Su punto de referencia es el castillo de Sancti Petri porque según él, la composición de este paraje es perfecta por el juego de rocas, olas y luces de este enclave.
Como cada mañana, Julián Gómez se levanta bien temprano a comenzar su tarea. Para lo que a muchos supondría un esfuerzo tremendo –ver amanecer- y para otras la hora de acostarse, para este pintor manchego, nacido en Quintanar de la Orden (Toledo), es todo un rito veraniego, tanto como bañarse en las aguas de la playa.
Desde hace doce años –los mismos que veranea en La Barrosa- cuando, como el mismo dice “solo había pinares y la playa era muy tranquilita”, Julián Gómez baja con su bicicleta para pintar una estampa muy significativa de Chiclana: el castillo de Sancti Petri, recuerdo del magnífico Hércules.
Nunca la misma composición.
No es una obsesión, ni tampoco se aburre de pintar durante todo el mes lo mismo, sobre todo porque sólo en esta temporada del año puede reflejar sus estampas marinas: la composición nunca es igual. Todo depende del día, de la posición del sol, del color del mar, del sitio donde me establezca… todas las tablillas son diferentes”, comenta Gómez.
“Además de pintar el castillo, algunos días cojo la bicicleta y me acerco hasta el viejo poblado de Sancti Petri, sobre todo los días de Levante en los que no puedo mantener en pie el caballete. Cuando no había tantas construcciones, me gustaba dirigirme hacia la Loma del Puerco para reflejar los pinares de la zona, pero este año me he puesto a pedalear y sólo he visto hoteles”, se lamentaba.
El pintor es conocido por los asiduos mañaneros que bajan para aprovechar el mejor momento de la jornada, un momento en el que la playa no conoce los bullicios veraniegos.
Le sobran anécdotas, sobre todo de aquellos que creen que nunca termina la tablilla porque siempre compone la misma estampa. También se encuentra con aficionados a la pintura que como el mismo dice “no se atreven a enredarse en esta tarea de bajar y pintar al aire libre”.
No puede hacer un cálculo de todas las tablillas que ha realizado durante estos años, ya que algunas las regala a las personas más allegadas y otras las vende a los que quieren tener un recuerdo de esta zona. Las que sobran rondan por su estudio en Madrid, y, en ocasiones, son adquiridas por clientes que se acercan a su lugar de trabajo.
Amanecer fugar.
La razón por la que utiliza pequeñas tablillas es muy simple: la comodidad para transportarlas, sobre todo, teniendo en cuenta que también debe cargar con el caballete. Además de esto, el pequeño forma permite finalizar antes el trabajo, lo cual es fundamental dado que “las luces van cambiando constantemente, el amanecer es fugaz, y tardaría días en pintar una estampa fiel”, ya que Julián Gómez es un pintor realista.
La historia veraniega de este artista manchego, afincado en Madrid, no se va a limitar a estos doce años, pues tiene la intención de volver cada temporada a pintar el castillo de Sancti Petri y sus alrededores. Como el propio pintor declara “Soy un manchego enamorado de la playa de La Barrosa, y es por ello que vuelvo año tras año a reflejar este rincón del Sur.”
Julián Gómez es un pintor nacido en Quintanar de la Orden) Toledo), afincado en Madrid desde hace años.
Estudio Bellas Artes en la capital y, desde entonces, se dedica profesionalmente a este arte, aunque se lamenta de lo duro que puede ser este mundo. Tiene en su haber varios premios (como el Nacional de Guadalajara y algunas exposiciones, tanto individuales como colectivas, estas últimas bajo el nombre de ·”Equipo Siete”).
Uno de los proyectos de este pintor manchego, es realizar para el próximo verano una exposición en la ciudad para todos los chiclaneros y visitantes puedan conocer sus obras y, como no las bellas estampas de los parajes chiclaneros.
Publicado en el Diario de Cádiz
Agosto 1999
Anabel MORENO
REALISMO Y COLOR EN LA EXPOSICIÓN DE LOS PINTORES MANCHEGOS
Estos tres pintores coincidieron, hace diez años, con el patrocinio de la Fundación Cultural de Castilla La Mancha, que se celebraba en Almagro.
Bernabé Gilabert, natural de Valdepeñas, comenzó a pintar hace dieciocho años, y recibió influencias del que fue compañero suyo de instituto Oscar Benedí. Los cuadros que presenta en esta exposición son un estudio del bodegón, partiendo del realismo, “en el que me interesa más la forma y el color de la composición de la naturaleza misma de los objetos”. La pintura de Bernabé Gilabert destaca, además de su color, por los trazos gruesos. El propio autor la define dentro del estilo expresionista.
Por su parte Julián Gómez, titulado en Bellas Artes, se considera más dibujante que pintor, y expone una serie de cuadros basados en apuntes de campo, en los que aparecen paisajes toledanos con una gran profundidad. Junto a estos paisajes, Julián Gómez expone dos dibujos realistas. Este pintor manifiesta que ha traído a la exposición cuadros con paisajes de la tierra, aunque también tiene paisajes urbanos de Madrid.
El tercer artista presente en esta muestra es Ángel Pintado, que comenzó a pintar junto a Antonio López Torres, en Tomelloso. Ángel decidió dedicarse a la pintura tras realizar el curso de Almagro, y ahora es el que, de los tres, más tiempo dedica a los cuadros. Ángel Pintado se aparta del realismo miserabilista, y consigue un realismo
Ciudad Real, 1992
Francisco J. PEÑA
NUEVO ENCUENTRO
De Ángel Pintado afirma que “nos propone su realidad a través de un divisionismo puntillista que, pese a los atrevimientos de color mantiene una serena calma en el cuadro”. De la pintura de Bernabé Gilabert destaca que “este color ordenado en compartimentos estancos, está acentuado, a veces, con vigorosos trazos negros, que estructuran el cuadro con un fuerte sentido expresionista”.
Finalmente de Julián Gómez opina que su pintura “se abre en amplios horizontes, apoyándose en la realidad”.
EL TOBOSO DENTRO DEL PROGRAMA DE LAS JORNADAS CERVANTINAS
La exposición de Julián Gómez permanecerá expuesta durante las fechas de celebración de las IX Jornadas Cervantinas de El Toboso -del 24 al 30 de abril- por lo que se espera un buen número de visitantes.
El pintor quintanareño ha estudiado en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando de Madrid y ha cosechado diversos premios a nivel nacional y regional. Desde finales de los años 70 ha expuesto en un buen número de ciudades, desde Campo de Criptana (Ciudad Real) hasta Cuenca o Madrid.
Dicen de sus dibujos que destaca sobre todo la calidad de los mismos, incidiendo en sus paisajes al oleo marcados por una luz limpia propia de La Mancha, y los bodegones, otro de sus temas donde el artista se retrata por medio de objetos cotidianos con su carga simbólica.
Publicado en el Diario EL DÍA (VILLACAÑAS)
Abril de 2000
LAS NUEVAS PINTURAS DE JULIÁN GÓMEZ EN LA GALERIA “SABAPÉ” (VALDEPEÑAS)
El realismo ha sido siempre, y sigue siendo, el lenguaje que adopta Julián Gómez para transmitirnos sus sensaciones, para mostrarnos su visión de la realidad, con un dominio de la técnica pictórica envidiable, con contrastes de luz que logran que algunos paisajes incluso impregnen el entorno.
La trayectoria artística de Julián Gómez comienza en Madrid, en 1973, cuando ingresa en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos. Cinco años más tarde amplia sus conocimientos en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando, también en la capital.
Gracias a este periodo formativo, sus trabajos pictóricos comienzan a contar con el respaldo del público y de la crítica. Así, consigue ser seleccionado en el Certamen Nacional de Pintura de Campo de Criptana; en el VI Concurso Nacional de Pintura de Blanco y Negro de Madrid y en la Exposición Nacional de Artes Plásticas de Valdepeñas (en los años 1981 y 82).
Julián Gómez ha participado en numerosas exposiciones, casi todas ellas a finales de los ochenta y de la mano de “Equipo Siete”, con el que ha viajado a Madrid, Cuenca y Aranda de Duero. Fueron años muy creativos por el artista, que en 1988 fue seleccionado por segunda vez en el prestigioso Premio Penagos de Dibujo de Madrid. Antes de la exposición en la Galería Sabapé, este artista ha expuesto en la Galería Torre de Babel de Las Rozas (Madrid) y en la Sala La Alquitara de El Toboso (Toledo), es una especie de renacer de este pintor manchego que en su trayectoria ha logrado múltiples premios.
Valdepeñas
28 de julio de 2001
J.S. (Valdepeñas)
CASTILLO DE OROPESA
Como es el caso de otros muchos genios, Julián es poco amigo de discursos y presentaciones y prefiere expresarse a través de los pinceles, los colores al óleo y el grafito. Por eso, me ha sugerido que fuese yo el introductor de este evento, lo que supone un gran honor para mí, ya a lo que he accedido encantado.
Hacía tiempo que Julián había manifestado su interés en dar a conocer su obra en esta Comarca del Campo Arañuelo que, debido a vinculaciones familiares, viene visitando con relativa frecuencia. Ello ha sido posible ahora gracias al Área de Cultura del Ayuntamiento de Oropesa y al buen hacer y a la colaboración de Pepe Pino.
Aquellos quienes, como yo mismo, hemos tenido ocasión de disfrutar acompañando a Julián en sus salidas por estas tierras en busca de motivos de inspiración y hemos quedado perplejos ante su enorme técnica y maestría para representar sobre las tablillas distintos paisajes (de los que hoy expone una cuidada selección) podemos dar testimonio del gran cariño que ha puesto en su trabajo, y que estoy convencido sabréis apreciar. Propongo, además que os dejéis sorprender con el resto de la obra que nos presenta, entre la que destacan, por ejemplo, los cerezos en flor del Valle del Jerte y sus impresionantes dibujos, que nos revelan un extraordinario domino del lápiz a la hora de dejar constancia de la realidad, aunque me pregunto si acaso el toque personal del maestro no llega a mejorarla. Se trata de una sensación similar a la que percibes, a través de sus óleos, cuando el artista ha trabajado muchas horas en su estudio tomando como base una fotografía de un motivo de su interés realiza en su día en pleno campo.
Por todo ello, os animo a pasar un rato muy agradable admirando estos cuadros y a que llevéis a casa una de estas obras que, sin duda, destacarán en vuestro hogar y realzarán la ubicación que hayáis elegido. Contribuiréis así a extender el prestigio de nuestro amigo Julián Gómez, excelente pintor y dibujante y mejor persona.
Oropesa, 3 de septiembre de 2005
Miguel Ángel García Cabrerizo
EXPOSICIÓN “UNA FORMA DE MIRAR” Bernabé Gilabert
Federico Zuccaro: “al dibujo interno le ajusta muy bien el nombre de concepto formal, idea, alma y espíritu de todas las ciencias de la pintura”, con esta cita terminaba mi presentación sobre la exposición de Julián Gómez en Valdepeñas (Ciudad Real) hace unos años, y con ella quiero comenzar esta nueva muestra en Quintanar de la Orden (Toledo), su ciudad natal.
Sigo insistiendo en el dibujo, porque no hace falta descubrir que Julián Gómez es un excelente pintor, es ante todo un dibujante con letras mayúsculas.
Las obras que aquí podremos admirar, puntos y dibujos, necesitan tiempo y evidentemente espacio, para el deleite.
Hegel, mantenía que el arte tiene un sentido, y reducía lo sensible del arte a los sentidos teóricos, el de la vista y el del oído. El olfato y el gusto por el contrario quedan excluidos del deleite artístico, y solo son receptivos para lo agradable, lo cual no es lo bello en el arte.
Hago referencia a esta reflexión del filósofo y en este caso al sentido de la vista, porque la obra de Julián Gómez hay que verla con tiempo y predisposición.
Sus bodegones (dibujos y pinturas) son casi metafísicos, nos muestran la esencia de los objetos, en este caso, rosales, frutas y objetos cotidianos de su entorno, que él con su escrupuloso y buen hacer los eleva a reales. No confundamos con la copia “en el infierno de lo igual, no hay verdad” (Byung-Chul Han).
La distancia (espacio), que mantiene con sus modelos es el que nos exige para su contemplación, es la distancia del respeto, donde el espacio da lugar a la reflexión, a la realidad, al entorno, a la verdad. La vista necesita distancia, sin ella no hay mística.
Julián Gómez nos enseña su verdad y quiera que participemos de ella, que adoptemos una forma de mirar, elevando lo normal y banal a la categoría de obra de arte. Pocos son los elegidos que tienen esa capacidad y él, al ser uno de ellos, nos muestra cómo.
Su mirada nos enseña la belleza que hay en la relación de las cosas. La belleza no es inmediata, ni se muestra de inmediato, ni en su totalidad, no es pornográfica. La belleza se insinúa, se reserva.
Su discurso no concede especulaciones, nos lleva al interior de lo representado, sería atrevido llamarlo el “espíritu de las cosas, teniendo en cuenta, que tanto un paisaje como un bodegón es “un constructo mental”. E nos incita a este deleita artístico de su mundo más intimo, donde da el más alto valor a lo vulgar con su forma de mirar.
Teniendo en cuanta que la mejor obra de arte de los artistas es una historia, una historia que reinterpretan y asumen la tradición y les sirve para dar sentido a su trabajo. Veamos y gocemos de esta parte de la historia de Julián Gómez.
Bernabé Gilabert
Septiembre 2021
DIARIO DE LA MANCHA (TOMELLOSO)
Inauguración sábado, 4 de Diciembre del 2021.
Los muchos amantes del arte que habitan en Tomelloso podrán disfrutar estas Navidades de la exposición “Una forma de mirar” del artista de Quintanar de la Orden, Julián Gómez Aragonés. Permanecerá abierta hasta el próximo 9 de enero en La Posada de Los Portales. Su apertura tuvo lugar este viernes y los asistentes admiraron ya los magníficos dibujos y pinturas del artista.
El artista tiene montada una exposición en su localidad natal y fue gracias al pintor, Ángel Pintado, con el que le une una gran amistad, cuando surgió la idea de traer la obra a Tomelloso. “Estoy muy contento de poder enseñar aquí parte de mi obra, son 8 o 9 oleos y 25 dibujos que espero que le agraden a la gente”.
Gómez, que asegura haber sido recibido maravillosamente en Tomelloso, subraya que “soy más dibujante que pintor, pero a veces echo de menos el color. Me gusta la realidad, pero intento proponer algo más. A veces me trazo unas metas que me cuesta alcanzar, pero disfruto con lo que hago, llevo mucho tiempo pintando y espero que guste porque insisto me han aceptado todas mis peticiones y me han dejado esta maravillosa sala para enseñar mi obra”.
La concejala de Cultura, Nazareth Rodríguez celebró la coincidencia de la apertura de la exposición con el encendido de las luces de Navidad que contribuyeron a crear un buen ambiente en la plaza de España. “No solo hay luz ahí fuera, sino también aquí dentro con la obra de Julián Gómez que nos embellece La Posada en unas fechas tan señaladas, en las que siempre hay mucho tráfico de personas.
Esta exposición va a gustar porque la calidad es indiscutible y hay que disfrutarla. Rodrigo dio las gracias a las trabajadoras del Área de Cultura “por la labor que han realizado en la organización de esta exposición y el gran trabajo diario que realizan”.
Dice Bernabé Gilabert, gran pintor de Valdepeñas, de Julián Gómez, que “es un excelente pintor, pero ante todo es un dibujante con mayúsculas”. Recomienda mirar la muestra “con espacio y tiempo” y define sus bodegones como “casi metafísicos. En ellos nos muestra la esencia de los objetos, en este caso, rosales, frutas y objetos cotidianos de su entorno, que el artista con su escrupuloso buen hacer los eleva a reales”. Perfecto apunte crítico para una exposición que merece la pena visitar.
Carlos Moreno
Diciembre 2021-Enero 2022
![]()